Demasiados faroles
¿Habrá algo más emocionante en un juego de poker que hacer buen bluff?. Bluffs, engaños, faroles: como lo quieras llamar, pocas cosas son mejor que conseguir ganar un buen bote, aún con una pésima mano, pero teniendo la satisfacción de haber burlado exitosamente a nuestro adversario.
Sin embargo, lamentablemente hay jugadores que por el contrario, sólo se crean problemas por farolear de forma exagerada. Y esto es más evidente en los juegos de poker virtuales que en los tradicionales.
Engañar de más no resulta tan efectivo en los juegos en línea, en los cuales abundan las partidas con límites muy bajos, y la mayoría de las veces se juegan hasta la última ronda.
Uno de los puntos a favor para farolear es, obviamente, obtener el beneficio inmediato de la ganancia de un buen bote, aún sin valernos de buenas cartas, y, por otra parte, necesariamente debemos hacerlo frente a adversarios demasiado observadores, a fin de asegurarte la situación en caso de tener realmente buenas cartas.

Hasta los mejores jugadores han afirmado que farolear puede traer tantas ganancias como pérdidas, por lo cual debemos saber exactamente cuándo y como hacerlos.
Si no faroleas nunca, al resto de la mesa no le interesará participar en las manos que te involucren, pero si en cambio, faroleas en el momento justo, de seguro generarás alguna reacción entre los demás participantes. Esta es la mixtura entre las ganancias posibles y lo que vale un buen farol, que se vuelve positivo si lo tiras en el momento indicado.
Muy distinto es farolear en Internet de hacerlo en los juegos en vivo. En primer lugar, porque muchas veces el resto de los participantes no está tan atento a los posibles faroles "virtuales" como lo harían en un juego tradicional. En segundo lugar, porque muchas veces pueden estar en el baño, viendo televisión, o leyendo el correo electrónico mientras participan del juego; o bien, jugando en varias mesas a la vez. También incide el hecho de que la dinámica de jugar en Internet es mucho más ágil, y la mayoría de las veces no da tiempo a hacerse de un perfil determinado: en el medio de la estrategia pueden cambiar por completo los integrantes de la mesa, ya que son muy pocos los casos en que los mismos jugadores están un buen rato en una misma mesa.
En conclusión, los faroles en las partidas en línea generalmente son menos rentables que en las tradicionales. De funcionar, lo hacen a efecto inmediato, y no constituyen una estrategia para mantener a lo largo de todo el juego.






